Matacoin · Test de comunicación
Llevas todo el día rezándole al dios algoritmo para que Google te encuentre. Vale, aplauso.
¿Pero qué pasa cuando un humano de carne y hueso pincha en tu enlace?
¿Te compra o se duerme?
Porque sospecho que cuando intentas explicar qué haces, al cliente se le queda la misma cara de asfixia que si se leyera una auditoría técnica de 87 páginas.
Tengo la respuesta a por qué eres invisible. Te va a doler más que una migración web hecha por tu peor enemigo, pero es lo que hay.
Averigua dónde estás perdiendo la pasta:
3 preguntas · Resultado inmediato · Sin lead magnets de mierda ni newsletters trampa.
Ana Mata
anamata.pro · Comunicación que no huele a IA
01 / 03
La primera frase que te sale sin pensar, sin hacerte el interesante y sin ponerte voz de webinar.
02 / 03
Con honestidad brutal, por favor. Aquí no te ve nadie.
03 / 03
No tu servicio, metodología, tu propuesta en Notion con colorines... Tú: cómo hablas, cómo explicas, cómo convences, cómo consigues que alguien no te meta en la carpeta mental de "otro más que hace cosas".
Tu diagnóstico
Comunicas como un informe
de Google Analytics.
Preciso, bonito, con sus métricas... y absolutamente nadie lo lee hasta el final.
Fíjate en lo que pasa: tienes el conocimiento, tienes el trabajo, tienes los casos de éxito. Pero cuando abres la boca, suenas como la sección de "Sobre mí" de una web de 2014.
El cliente, que lleva escuchando bla bla bla todo el día, se va mentalmente a comprar el pan. Así que ya sabes, tu problema tiene que ver con que comunicas como si te diera vergüenza que te prestaran atención.
Ana Mata
anamata.pro · Retórica aplicada sin anestesia
Tu diagnóstico
Tienes instinto,
pero te falta el mapa.
A veces clavas la presentación. A veces no. Y nunca sabes exactamente por qué.
Eres de los que a veces clavan una presentación y no saben muy bien por qué y a veces la pierden, y tampoco saben por qué.
Confías tanto en tu capacidad de improvisación, en tu salero y en el método científico de "a ver qué pasa hoy", que tu negocio es una montaña rusa emocional. El acierto sin estructura produce exactamente la misma confusión que el fracaso.
Un día sales de una reunión levitando porque has cerrado un contratazo y no sabes muy bien qué tecla has tocado. Al día siguiente repites lo mismo, te pegas un bofetón histórico y te quedas con cara de póker.
Si quieres dejar de depender de si te has levantado con el guapo subido para cerrar una venta y quieres convertir tu comunicación en un sistema repetible y cobrable, escríbeme.
Escríbeme →Ana Mata
anamata.pro · Retórica aplicada sin anestesia
Tu diagnóstico
Ya ves el problema
y eso es la mitad.
Tú ya estás en otra liga de autocrítica, las cosas como son.
Sabes perfectamente que el discurso de ascensor con olor a LinkedIn es una basura y prefieres ir al grano. Tienes el diagnóstico hecho: sabes que la gente se te desconecta y notas perfectamente la fuga de agua por las noches, pero sigues sin encontrar la tubería rota.
Tu problema es que, a veces, por querer dar tanto valor y explicar tanto detalle técnico, acabas comunicando como si te pagaran por palabra. Te enredas en tu propia propuesta de Notion con colorines y asfixias al cliente con la metodología antes de que haya entendido por qué te necesita a ti y no al vecino.
Ojo: saber dónde está el problema y no moverlo tiene un precio y no es barato.
Si estás listo para la conversación incómoda que lo cambia todo, escríbeme. Prometo no mandarte un PDF de 40 páginas a cambio.
Escríbeme →Ana Mata
anamata.pro · Retórica aplicada sin anestesia